Modos de Ver Nro 13

“Animales con la libertad a flor de piel”, entrevista a un entrenador de delfines

Conocimos la experiencia de Adrián Rodríguez (@addrir) como entrenador de caballos. En esta entrevista hablamos con él sobre su experiencia como entrenador de delfines.

Andrés: ¿Cuál es la diferencia al entrenar un delfín en comparación de un caballo?

Adri: Pues que con uno estás debajo del agua (risas). A un delfín no se le puede entrenar bajo las doctrina antigua o vieja escuela, al primer castigo el animal pierde la confianza con el entrenador. También, con los delfines existe el refuerzo primario y secundario de forma continua y alterna; los dos son refuerzos positivos, el primario es la premiación en base de alimento luego de realizar un truco y el secundario es el uso de las caricias y la voz.

Andrés: ¿Cómo llegó la posibilidad de hacer este trabajo?

Adri: Tío, fue un trabajo caído del cielo. En toda España sólo debe haber 50 entrenadores de delfines para 15 o 17 delfinarios. Con 19 años dejé un currículum en el parque Marineland de Catalunya, fui con la esperanza de ser socorrista o ayudante de guía, cuando dejé mi currículum y vieron la experiencia como entrenador de caballos, me dijeron que estaban buscando personal para tareas de asistencia con delfines y acepté sin dudarlo (risas).

Andrés: ¿Qué opinás de los acuarios y el uso de delfines en centros turísticos?

Adri: Tendrían que disminuir mucho. Cada delfinario tiene entre 5 y 7 delfines en cautiverio, ¿Creéis que hacen falta en España 70 delfines en cautiverio para concientizar ambientalmente o preservar la especie? Mira, la categorización en los delfinarios va por generaciones, la primera generación de delfines vio el mar y lo pusieron en cautividad, la segunda generación son hijos de padres salvajes que nacen en cautividad y la tercera generación son hijos de animales cautivos que ya no pueden volver al mar; sólo con un programa de reeducación, pero eso solo funciona en el menor de los casos. La tercera generación se puede entrenar muy fácil, el problema es tener un animal de primera y segunda generación. Estos son animales con la libertad a flor de piel y si bien usamos refuerzos positivos en estos animales para entrenarlos, se les nota el deseo de volver al mar. Tío, vamos a cortar con esto de la primer y segunda generación, la primera generación la quieren sólo para su descendencia, los hijos de la primera generación presencian el deterioro de sus padres hasta la muerte, la mayor parte de los delfinarios españoles aún usan primera y segunda generación por la belleza y carácter salvaje de los animales ya que suele ser más llamativo para el turista.

Andrés: ¿Existe el entrenamiento de delfines con fines que no sean los turísticos?

Adri: Los rusos entrenan delfines con fines militares orientados al espionaje, lo hacen en su ambiente natural. Yo no estoy de acuerdo con la guerra entre Rusia y Ucrania, pero debo admitir que el método que usan las fuerzas militares rusas es mucho más natural para el animal que en un parque acuático o un delfinario. Si el animal; por rendimiento o vejez, no puede seguir trabajando, lo pueden dejar libre y este pueda reinsertarse fácilmente a su vida normal, mucho más rápida y efectivamente que si liberan a uno en cautiverio con un trabajo de reeducación.

El entrenamiento con fines militares hace que todo el proceso sea positivo para el animal. Si un militar le pega a un delfín, este no le hará más caso y se escapará. En algunos acuarios el maltrato está presente debido a las actividades o atractivo turístico que debe hacer el animal.

Andrés: ¿Por qué se da esta diferencia en los entrenamientos de delfines?

Adri: En un trabajo táctico militar al animal no lo llevarán al límite: Esto produciría estrés y el animal no sería productivo para la misión o investigación. En un parque acuático el animal debe hacer muchas funciones en la semana dependiendo el delfinario y hay que controlar su salud mental constantemente por el cansancio diario

Un militar necesita que el delfín pase desapercibido ante el rival, se mantiene la esencia del animal: que no se note que está entrenado, tiene que mantener su libertad en los movimientos y actitudes. En un parque turístico el animal es un ser estético que debe cautivar al espectador más allá de su don natural.

Esta es mi opinión en base a la experiencia que tengo de entrenamiento de estos seres súper inteligentes, no estoy para nada de acuerdo con las guerras, es sólo mi forma de pensar y comprender el entrenamiento de un delfín.

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5 Comentarios

  • Encantadora nota!!
    Sorprendida por ” la versatibilidad de tan joven entrenador ” claramente para mi con una sensibilidad y empatía a flor de piel como hace mencion la nota con animales tan opuestos como los caballos y delfines ( x decirlo de alguna manera )
    Como han venido evolucionando los circos con el ” No cautiverio de animales ” sería un compromiso y evolución para mi modesto pensar q en un futuro inmediato el hombre precindiera del adiestramiento de todo animal solo por divertimento y apreciación de su inteligencia!

    • Maria
      Gracias por tu reflexión
      Por lo que tengo entendido las reservas científicas ( como península valdes ) combinaba el cuidado de las especies y el flujo turístico responsable.
      Si es así , esa sería una alternativa para combinar los dos mundos el natural con la conservación de especies y el turístico con el económico.
      Así estamos todos contento , los seres humanos y los animales jajaja