- Vocación & Propósito Nro 11

Rescatando a la Navidad

Vanessa Basmagi
Escrito por Vanessa Basmagi

Al pasar los años y el transcurso de nuestra vida, nos damos cuenta de que nuestro catalizador de emociones son nuestras memorias.

Una de las cosas que más me impactó al llegar a Argentina como inmigrante fue observar cómo al acercarse fin de año y la celebración de sus fiestas, la mayoría de los argentinos lo sentían como un momento de tristeza, nostalgia y dolor. Muchos prefieren pasarlo con amigos para evitar reunirse en familia y recordar que tal vez aquellos recuerdos o personas que amaban, ya no están, sin duda, en la mayoría, la melancolía es una de los principales condimentos cuando se acercan las fiestas, y por ello, terminan siendo una celebración sin motivación y más por obligación social.

Recuerdo que una vez una tripulante de cabina me dijo “Lo mejor que me pudo haber pasado, es éste trabajo, laburo en navidad y así no tengo que celebrar”. También escuché mucho decir: “¿Para qué reunirme con personas que solo veo una vez al año?”. No me mal interpreten, no digo que todos los argentinos tengan esta creencia, pero sin duda la mayoría ven las fiestas de esta manera, sobre todo la navidad. Muchos tienen buenos recuerdos de niños, pero al crecer, observan que la política y la economía son los trending topics en las fiestas, entonces parece que la magia de la navidad y de fin de año comienzan a desaparecer.

Esto lo pude observar, cuando la primera navidad que pasé en Argentina fue con una familia de Buenos Aires, y fui partícipe de todo lo mencionado anteriormente.

Pero entonces, ¿Cómo es la navidad en el país donde nací? Soy venezolana y normalmente vemos las fiestas de fin de año como un momento para celebrar la vida, un momento en donde nos reunimos con nuestros seres queridos, hacemos comida tradicional de la fecha y compartimos día y noche junto a risas y recuerdos, y para los jóvenes después de las doce se organizan para ir a un lugar a compartir con amigos.

Sin duda, creo todos los días es un buen día para celebrar la vida y compartirla con aquellas personas que amamos, pero en particular, navidad y año nuevo, son fechas que a nivel global se mueve mucha energía y por lo tanto está muy bueno aprovecharla.

Esas dos últimas semanas del año, para Venezuela, son una celebración continua de la vida. Normalmente lo comienzan a planificar casi un mes antes ¿Quién va a preparar qué plato?, ¿Quién lleva el postre?, ¿Cuáles serán los adornos y los colores que destacaremos este año en casa?, y así casi dos meses (o tres para los más ansiosos) antes de navidad se coloca el árbol en familia, ponemos nuestra música tradicional navideña y con una bebida llamada Ponche Crema armamos nuestro árbol.

¿Qué más hacemos? Preparamos la famosa Hallaca, parte del plato tradicional navideño, que consiste de un bollito/tamal relleno con un guiso de carne/pollo o lo que tengas, vegetales y muchos condimentos, envueltos en una hoja de plátano. Esta comida se realiza en familia, es un ritual, cada quien tiene una labor. Se prepara la mesa con todos los ingredientes, y se definen los roles: el que extiende la masa para armar la hallaca, el que coloca el relleno, el que pone los ingredientes extras como la cebolla, aceitunas, alcaparras y por último el que envuelve la hallaca, y así muchas horas después se terminan armando 20/30 hallacas o más, dependiendo de lo grande que sea la familia.

De hecho, la mezcla de cultura es algo que se caracteriza en las fiestas. Venezuela tiene mucha inmigración de portugueses, españoles, árabes, italianos, entre otros. Por lo que es normal ver en las fiestas, que además de la comida tradicional navideña, observes otros platos típicos de los países mencionados anteriormente. En mi caso, tengo familia por parte de Siria y por su puesto de Argentina, por lo que además de los platos navideños venezolanos, encontrabas Vitel Toné y Tabbouleh.

Ahora, ¿Por qué cuento esto? Sé que a muchos la idea de la navidad no es algo que les anime y más en tiempos de pandemia, por eso hoy quiero ser esa lucecita que los invita tomar consciencia, de que las fiestas, son fechas que a nivel global se tratan de amor y gratitud. Tal vez piensas que es una simple tradición, y que, por situaciones externas a ti, tal vez esas costumbres que antes había en tu familia, ahora ya no están, pero te diré algo que tú ya lo sabes, las costumbres y tradiciones, se crean, son creencias y si consideras que en tu familia no existen, entonces, tienes la posibilidad de armar tus propias tradiciones.

La navidad y el año nuevo, no se trata de la fecha en sí, se trata del compartir, de cerrar ciclos, de darnos amor a través de los sentidos; se trata de la vida misma.

Por ello, hoy te invito a que veas las fiestas de manera distinta, que comiences a armar tus propias tradiciones estés donde estés (te lo dice una inmigrante), que disfrutes de la compañía de aquellos que  están junto a ti, que des gracias por todos los aprendizajes que has tenido a lo largo de todo este año y que sin duda armes una nueva lista de lo que a mí me gusta llamar Lista de Posibilidades, no lista de deseos o de sueños, sino de posibilidades. Arma esa lista y si no logras cumplir lo que está escrito, siempre habrá un nuevo año para rearmarla.

No me canso de decir, las fiestas de fin de año son simplemente fechas y para muchos excusas, pero excusas hermosas para poder compartir con aquellos que amas; hoy tal vez sea tu familia, mañana tal vez sean tus amistades o simplemente tal vez seas tú solo pasando fin de año y navidad porque así lo deseas.

Desde antaño las tradiciones y los rituales definen nuestras creencias, nos forman como personas y como seres sociales, este año tienes la posibilidad de re-direccionar ese patrón que vienes repitiendo, en ti está el poder de rescatar el significado de la navidad, de crear tu propio significado.

 

Acerca del autor

Vanessa Basmagi

Vanessa Basmagi

Caraqueña de nacimiento, emigra en el 2015 a Argentina. La razón y la creatividad, sus dos grandes pilares. Administradora como primera profesión; cocinera y yogui de corazón. De niña se interesó por la filosofía y a partir de ese momento se define como “estudiante eterna de la vida”. Decidida a compartir sus aprendizajes, escribe por hobbie sobre temas relacionados con la psicología, espiritualidad y autoayuda.

3 Comentarios

  • Que buen artículo y con muchas verdades.
    Además de ser fechas emblemáticas del año,nos ayuda a reflexionar en estos días sobre el año que ya termina y esperanzados en el próximo.
    Comenzar el nuevo año con esperanza en el futuro,es muy importante para el humano.
    Si es verdad,para mucha gente son días tristes,pero siempre con la esperanza que el futuro va a ser mejor.

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